Arènes de Lutèce
Un anfiteatro romano del siglo I en pleno Barrio Latino, escondido detrás de los edificios. Los vecinos juegan a la petanca en la arena.
Túneles, cisternas, criptas y búnkeres debajo de las calles. 16 lugares, cada uno con su fuente y su ubicación.
Un anfiteatro romano del siglo I en pleno Barrio Latino, escondido detrás de los edificios. Los vecinos juegan a la petanca en la arena.
Una iglesia del siglo XII construida sobre otra del siglo IV, construida a su vez sobre casas romanas y un templo a Mitra.
Debajo de un viejo mercado de hierro aparecieron las calles y casas del barrio arrasado tras el sitio de 1714. Se ven desde arriba, gratis.
Una asociación que hace visitas a búnkeres, refugios antiaéreos y túneles debajo de la ciudad.
Una cisterna del siglo V abierta al público hace pocos años, mucho menos conocida que la Basílica.
Al construir el metro aparecieron tumbas y cañerías antiguas. Quedaron expuestas en vitrinas dentro de la estación.
Un hospital secreto armado en las cuevas debajo del castillo durante la Segunda Guerra, después búnker nuclear.
En sus criptas hay momias de siglos atrás, conservadas naturalmente por el aire seco.
Un callejón del siglo XVII que quedó sepultado debajo de un edificio nuevo. Se recorre con guía, a la luz de linternas.
Debajo del mercado de Triana están las ruinas del castillo donde funcionó la Inquisición. Se visitan gratis.
Un depósito de agua subterráneo del siglo XIX, debajo de un parque, usado como sala de exposiciones a oscuras.
La manzana jesuítica más antigua de la ciudad, con túneles coloniales que todavía nadie sabe bien para qué se usaban.
Más de ocho kilómetros de pasillos subterráneos y aéreos que conectan edificios del centro, pensados para el invierno.
Una colección de diez mil años de culturas americanas, en un edificio colonial del centro.
Una iglesia copta construida sobre la puerta de una fortaleza romana, en el viejo barrio cristiano.
Un depósito de agua de 1866 que se derrumbó y se convirtió en jardín hundido entre arcos de ladrillo.